miércoles, 3 de julio de 2013

Prevención del dolor de espalda


Es necesario que los papás intentéis prevenir el dolor de espalda de vuestros hijos, ya que puede interferir en el desarrollo de su vida. En esta entrada os ofrezco unas pequeñas pinceladas sobre el tema. Quien desee más información puede ponerse en contacto conmigo y se la proporcionaré encantada. 

La entrada muestra diversos consejos para la prevención del dolor de espalda, pero me gustaría remarcar la parte de las mochilas del colegio (parte final) ya que es la causa más frecuente del dolor de espalda y es importante adoptar los consejos que ofrezco. 


Es necesario que intentéis evitar los factores de riesgo que favorecen la aparición del dolor de espalda en los niños. A continuación se muestran los más relevantes.


El papel de la fisioterapia es tanto prevenir como tratar el dolor de espalda, tanto en niños como en adultos.


¿Qué podéis hacer los padres? Se deben abordar 3 perspectivas: fomentar la actividad física, llevar a cabo una alimentación adecuada y una buena ergonomía (posturas)

Dentro de la tercera perspectiva, la ergonomía, debemos tener en cuenta: las características del aula óptimas, cómo descansar adecuadamente, cómo coger peso y movimiento y carga. 

 


Las mochilas escolares. Numerosos estudios han demostrado la relación entre el dolor de espalda en niños y adolescentes con el peso de las mochilas. Se ha demostrado que los niños que transportan las mochilas escolares con un peso excesivo tienen un 60% más probabilidades de sufrir dolor de espalda que el resto. Se considera que transportar más de un 10-15% del peso corporal puede ser perjudicial. Ello supone que un niño de 40 Kg. no debería transportar mochilas de peso superior a 4-6 Kg. Algunos países como Italia han puesto en marcha proyectos de ley para regular un peso de las mochilas no superior al 15% del peso corporal del niño. Un estudio realizado por nuestra unidad en el área de Barcelona demostró que el peso medio de las mochilas de escolares entre 12 y 14 años era de 8 Kg., claramente excesivo para este colectivo. 

Además, existen otros factores que influyen en la aparición o no del dolor de espalda:
  • Tipo de mochila. Cuanto más anchas y acolchadas son las asas, mejor se reparte el peso y hay menos posibilidades de sufrir dolor de espalda.
  •  Capacidad física del niño. Se debe tener en cuenta si el niño es más alto o más bajo para regular la mochila. 
  • Tiempo de traslado. Se debe reducir al máximo el tiempo de traslado con la mochila.
  • Forma de llevarla. Se debe colocar sobre los dos hombros y cerca del cuerpo en la zona lumbar. 
Lo ideal sería reducir el peso de la carga que transportan los escolares y la duración de su transporte, mediante la instalación de taquillas en los colegios o fraccionado en varios volúmenes los libros de texto.

Si el niño debe cargar el material escolar, lo mejor es que la espalda no soporte ese peso. Una mochila con ruedas es una buena alternativa. Si la mochila es de tirantes, lo mejor para los niños –a diferencia de los adultos- es situarla relativamente baja, en la zona lumbar o entre las caderas, y llevarla sujeta tan cerca del cuerpo como sea posible, sujeta con un cinturón de manera que no se bambolee. 

Ainhoa Sanchez Martinez


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